Amor de verano

25 02 2010

 

 

Un día de verano después de un invierno malo y una primavera oscura para mi pobre alma, con la impotencia en el pecho y la soledad como amiga, decidí salir de mi angustia buscando entre las sombras de la oscura noche una luz que iluminara mi herido corazón y como un milagro del cielo me encontré con tu mirada que me traspasó como una flecha, haciendo que hasta la última de mis terminaciones nerviosas cobrara vida, no sé si fueron horas, minutos o simplemente segundos lo que nos estuvimos observando como si no existiera otra cosa en el mundo, como si el tiempo se hubiera congelado y ese momento era tan perfecto, tan emotivo que no me cabía lugar a dudas que después de tanto tiempo buscando y buscando, tropezando, había encontrado a esa persona, a mi otro yo, a mi alma gemela, al hombre de mi vida.

Y hoy te estoy recordado y estás en mi mente como un pensamiento de alegría, causándome miles de sonrisas, trayendo a mi mente aquellos recuerdos de la playa, las carreras, el cine, el aquapark, el parque de atracciones, los baños juntos, y cómo no, las excusas que buscábamos para poder estar solos aunque solo fuera unos minutos, pero el verano se acababa y hasta del momento que tuvimos que separarnos, cuando sentí que el alma y el corazón se me destrozaban y no pude evitar derramar mis lágrimas, aquel día fue uno de los más tristes, pero siempre trato de recordarte con un gesto de alegría en tu rostro, recuerdo tu mirada y la sinceridad de tus ojos brindándome una incondicional confianza.

Todos los días tacho en mi calendario, contándolos esperando para volver a verte, quiero que lo sepas, no te amo en pasado, no te amo en presente, ni te amo en futuro, es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente un amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerte, y no me importa la distancia porque sé que detrás de los kilómetros tú me esperas con los brazos abiertos y aunque duela este tiempo que pasa tan lento y que es tan cruel con nosotros, tenemos que ser fuertes porque el amor que sentimos traspasa fronteras, traspasa desiertos y hasta los obstáculos más duros del mundo los pasaremos, te lo prometo mi amor, tú y yo estaremos separados pero somos como una sola persona. Cuando nos juntamos somos indestructibles, somos únicos y nada ni nadie nos separa nunca.

Y no quiero olvidar los momentos buenos y malos que pasamos, me hace falta tu sonrisa, tus ojos color miel que no me canso de mirar y tus labios tan dulces, te recuerdo cada segundo que pasa, por eso no me canso de decir que siempre te llevaré en mi corazón.

Olga Corral Rodríguez (4º ESO C)

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27 02 2010
Eduardo Gómez

Muy bonito tu relato de amor, Olga. Creo que en él se recogen perfectamente los rasgos propios del mismo: la mirada, la complicidad, el “furtivismo”, el recuerdo, la ilusión, la fortaleza,… el amor tiene un poco de todo, nos aporta alegría y sufrimiento, esperanza y desánimo, es algo nuestro. Y todo eso lo has sabido recoger en tu relato.
¡No dejes de soñar!

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