Alcohol

31 03 2010

Víctor Moncalián, 2ºBach-A

Tirado en un charco, su ropa raída empapada. Los coches lo mojaban aún más al pasar sin ningún cuidado. A él ya no le importa.

Alza su mano, la que aferra la botella. Se la lleva a la boca, al ojo. Vacía. Ve su pupila reflejada. Lo que tras ella se esconde. La botella se rompe al impactar contra la pared.

Busca en sus bolsillos alguna de esas monedas que la pena le da. Su escaso presupuesto apenas llega para unos minutos de silencio. La conciencia incalmable se esconde bajo el alcohol. Se dirige, arrastrando los pies, hasta una de esas pequeñas tiendas que aún le permiten el acceso. Poco después vuelve a caer en un charco, dando grandes tragos de vino.

Se ríe, borracho. Llueve, el agua moja su cara. Se mezcla son sus lágrimas. Llora como un niño, lamentando sus errores, sus malas decisiones. Maldice su orgullo, el que le arrastró a la miseria.

Tirado en un charco, la ropa raída. Esperando el fin de su vida vacía.