Sexo y Juventud. Humanidad y Sexo.

24 04 2012

Javier Aparicio Chaves / 1º B Bachillerato

Educación sexual en la juventud. En la juventud y en la vida. Una problemática que empezó más allá de que le preguntáramos a Adán y nos contestara Eva. No existe texto religioso, que es sinónimo de pauta de conducta, que no haga referencia al sexo, porque el sexo, independientemente del siglo en el que nos haya tocado vivir, siempre ha sido sinónimo de vida y de permanencia.

No es el objeto de esta reflexión hacer un estudio detallado del sexo a lo largo de la historia, con lo cual, debemos inscribirnos en la sociedad en la que nos ha tocado vivir, pero no nos engañemos: la actividad sexual es la única que ha hecho posible que el ser humano, más o menos evolucionado o más o menos involucionado, permanezca a lo largo de los siglos.

Sexo y profilaxis. Una rama de la problemática. Evidentemente en este tema se ha avanzado mucho en las últimas décadas, sobre todo gracias al trabajo de instituciones públicas y privadas que ante la avalancha de defunciones provocadas por el SIDA, proporcionaron medios profilácticos para evitar que la pandemia se convirtiera en catástrofe.

No obstante, no podemos a estas alturas del siglo XXI, atribuir el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida y la elevada mortandad que ha producido al sexo. Todos sabemos que compartir jeringuillas y materiales de uso cotidiano en el consumo de ciertas drogas ha sido la causa principal de la mayoría de los funestos resultados.

Padres. Educadores. Todos ellos con la mejor intención y todos ellos llegando tarde. El sexo se debe explicar a un joven en edad de entenderlo y hoy en día, cuando se acomete esta difícil tarea, me temo que el ilustrador sabe bastante menos que el ilustrable. Lee el resto de esta entrada »

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EL TELÉFONO ESCACHARRADO

23 04 2012

Olga Corral / 2º A de Bachillerato

El pasado 21 de diciembre de 2011 ocurrió un suceso en mi pueblo: un señor de mediana edad había sufrido un infarto en su cada y había fallecido. Según las fuentes más sabias y objetivas de mi querido pueblo, se afirmó rigurosamente que vivía solo, que acababa de separarse y que su vida estaba llena de sinsabores. Curiosamente, unos días más tarde, como un fantasma entre las tinieblas, el señor de mediana edad recientemente enterrado y beatificado por las altas fuentes informativas de mi pueblo fue visto en el bar tomando un vino. Todo el mundo lo miraba asombrado y confuso. El hombre, ajeno a todo lo ocurrido, se sintió cohibido y en un momento de explosión preguntó: “Bueno, ¿y qué pasa?”. Nadie se atrevía a responder. Todo el mundo miraba cabizbajo hasta que de repente alguien habló. El hombre, que no sabía ni reír, llorar, gritar o matarlos a todos, contó lo que realmente le había sucedido (se había cortado un dedo pelando patatas y había acudido a urgencias) y finalmente preguntó que de dónde había salido toda aquella historieta digna de un culebrón mexicano. Tras un incómodo silencio, todo el mundo comenzó a decir: “A mí me dijo Pepa que te habían ingresado por infarto, yo se lo dije a Juana, y Juana le dijo a María que estabas solo cuando te sucedió, así que María le dijo a José que claro, que estabas solo porque acababas de separarte, y José a Marcos le dijo que…”.

En fin, como podemos observar, un simple corte pelando patatas puede convertirse de la noche a la mañana en un infarto que termina en un entierro.

Con esta anécdota quiero mostrar a la gente cómo en los pueblos las llamadas “fuentes firmemente primarias”, más conocidas como las marujas del pueblo, dentro de su aburrida e interminable existencia, se dedican a cambiar o más bien a dramatizar las noticias que escuchan (en el médico, en el súper, en la pescadería…). Pero eso no es todo. Ese primer cambio de información premeditado realizado por dichas marujas va acompañado de un boca a boca de persona a persona, en cuyo transcurso la noticia se estira, se encoge, se exagera, se cambia, en definitiva, ocurre lo mismo que pasa en el juego de niños que se conoce con el nombre del teléfono escacharrado.

Finalmente, aconsejo a los habitantes de mi pueblo y de otros pueblos de España que quizás aún no han sido víctimas de las temibles marujas, que se anden con pies de plomo, porque quién sabe si algún día de repente entran a comprar el periódico y ven su esquela en la puerta del establecimiento.





OS QUIERO

23 04 2012

Ignacio Ruiz / 1º Bachillerato B

(Primer Premio en el Concurso “Periodistas en Acción”)

Después de muchos años conviviendo con gente de mi década, tras observar su forma de actuar o de hablar en las redes sociales o teléfonos móviles, he llegado a la conclusión de que la generación nacida en los 90 y en el siglo XXI no conoce el verdadero significado de un “te quiero”. Y es que actualmente el “te quiero” se utiliza prácticamente como un “hola” o un “adiós”, especialmente entre personas del sexo femenino. Es tan sencillo como entrar al Tuenti y observar los comentarios que se hacen entre amigos, en un alto porcentaje finalizados con un “te quiero” como sustitutivo del “adiós”. No obstante, no suelen utilizarlo tanto los hombres con otros hombres, aunque también es verdad que cada vez lo utilizan más con expresiones del tipo “te quiero tío”. Esta “moda”, si es que así se le puede llamar, está llegando a niveles en los que dejan al “te quiero” como un simple saludo y no como una palabra con la que demostrar amor a otra persona. Incluso podría admitirse que se utilizara para un ser querido, como un familiar, o hasta un mejor amigo o amiga, pero que se utilice con cualquier conocido me parece casi un insulto a la expresión. ¿Qué palabra usa esa gente para expresar el amor? Está claro que también existiría un “te amo”, pero creo que eso son palabras mayores y que no deberían usarse si realmente no sale del corazón decirlas. Supongo que también habrá gente de esta generación que piense de -lo que a mí me parece- una forma coherente, pero está claro que somos una minoría.

Yo solo sé que, si esto sigue igual, el “te quiero” perderá todo su significado, si es que no lo ha perdido ya, y que tarde o temprano pasará lo mismo con el “te amo” y la única solución que yo le vería a eso sería inventar palabras nuevas, pero me parecería llegar a extremos innecesarios, ya que yo, el “te quiero”, lo uso y siempre lo usaré para demostrar el amor a mi pareja, y si quedamos unos pocos que lo usemos como debe ser, su significado no desaparecerá nunca.

 





CINETIMADOS

23 04 2012

Marta Cardó / 2º de Bachillerato A

(Segundo Premio en el Concurso “Periodistas en Acción”)

El suave caminar sobre el suelo enmoquetado, las risas de los niños, el peculiar olor a sal y mantequilla unido al repiqueteo constante del crujir de palomitas, esa pareja de novios que se hace arrumacos en la última fila, los grandes refrescos saboreados con deliciosa lentitud, mientras tu mente, absorta, pone toda su atención en la inmensa pantalla que se extiende ante ti, reproduciendo esa película que tanto deseabas ver, interrumpida de vez en cuando por un grupo de adolescentes que alborotan o por esa pareja de ancianos que han llegado tarde y no encuentran su sitio… Vamos, lo que viene siendo la experiencia de una tradicional tarde de cine es hoy en día, señores y señoras, una soberana estafa.

Tú, inocente ciudadano, llegas al cine feliz y contento, esperas pacientemente una cola eterna, que más que en el cine pareces que estar en el metro en hora punta, y cuando llega tu turno pides educadamente tu entrada. Como hay mucha gente te toca una butaca de esas de las primeras filas, de las que hacen que salgas del cine con tortícolis, pero no te importa, esa película merece la pena. Entonces, sin aviso previo, sin anestesia, la cajera ni corta ni perezosa te dice el precio, comienzan a sudarte las manos y buscas torpemente en tu cartera un billete más voluminoso que aquel de cinco euros que con paternal amor habías reservado para ese momento. Transcurridos unos minutos después del pago, te recompones, no ha sido para tanto, intentas convencerte a ti mismo, será por eso de la crisis que la vida está más cara, te dices, pero lo que no sabes es que lo peor está aún por llegar. ¿Qué es un cine sin refresco y palomitas? Nada. Por eso te dispones a ponerte de nuevo a la cola, a comprar algo de picar, y de nuevo te estafan, no es que las palomitas estén menos ricas que antaño o que tu refresco tenga menos burbujas. Es que, de nuevo, esos cinco euritos se han vuelto a quedar cortos, ¡y tan cortos! Disfrutas de la película, como siempre, te ríes, lloras o simplemente observas, pero esta vez al llegar a tu casa, tras mirar tristemente tu cartera, descubrirás que tendrá que pasar mucho tiempo hasta que puedas volver al cine… Porque sí, hoy en día el cine se está convirtiendo en un lujo que no todos nos podemos permitir.

Me gustaría que alguien me explicara qué ha pasado, por qué si la industria del cine está tan de capa caída a causa de las famosas descargas ilegales no hace nada para incentivarnos a ir al cine, al contrario, nos lo pone aún más difícil y se excusa alegando que es para compensar las pérdidas económicas que la piratería les supone. ¿Bajarán entonces los precios si cesan las descargas? Permítanme que lo dude. Hay quien se contenta con pensar que son aquellos que fijan los precios los que con estos se ven perjudicados, al ser cada vez más personas los que se niegan a pagarlos. Sin embargo, a mí me sabe amargo pensar que alguien pueda dejar de acudir al cine por una cuestión de precios. Por supuesto que ninguno de nosotros va a faltar a un estreno esperado o a una cita especial por no pagar la entrada, pero quizá aquellos que acuden al cine con regularidad, aquellos que disfrutan del simple hecho de pasar allí la tarde tanto o más como de la película, se replanteen el acudir tan frecuentemente, pues hoy en día, tal y como están las cosas, el no ir al cine puede resultar algo superfluo. Por eso hoy quiero dedicar estas palabras al cine, al séptimo arte, al entretenimiento de mayores y de pequeños, tan viejo como eficaz, y a la estafa más sutil del momento.





Nuestra actividad “Escuchando con la imaginación” en Argentina

20 04 2012

Mª Jesús Camino Rentería/Profesora de Música

Es un honor compartir con todos esta buena noticia. La actividad “Escuchando con la imaginación” que comenzamos a realizar este curso nos está dando más de una alegría. La actividad ha tenido gran aceptación entre los alumnos de 1º ESO, que han dado rienda suelta a su imaginación mientras escuchaban la música de cada propuesta y esto ya es fantástico.

Gracias a la satisfacción que nos ha proporcionado el desarrollo de la actividad decidí escribir un artículo sobre ella en el portal educativo “Educa con TIC” que como sabéis, colaboro escribiendo sobre la aplicación de las TIC en el aula de música. El artículo se tituló “Escuchando con la imaginación, una propuesta de audición creativa” y muchos compañeros, como podéis leer comentaron que pondrían en práctica en sus clases una actividad similar.

Y la estupenda noticia que os traigo es que la profesora Dani Virgili, nada menos que en Argentina, ha puesto en marcha la actividad y ha querido compartirla con nosotros. Es estupendo ver cómo los niños se entregan con tanto ánimo e interés. Damos la enhorabuena a Dani y sus alumnos y animamos a todos a escuchar con la imaginación. Os dejo con su trabajo para que disfrutéis tanto como yo.. “ExpresArte en Músic@” y haciendo clic en la imagen siguiente veréis la actividad sobre La Danza Macabra.





SONETOS (I)

2 04 2012

Por Santiago Blanco Acebo, 1ºESO-C

Quiero hacer amigos a mogollón,
quisiera que mi amada fuera Elena
y si no espero que esté harta de buena,
pero mi único amor es un camión.
El perro del vecino es muy glotón,
ahora hablemos de mi nota buena,
la saco porque me como ballena
y luego me compro un tritón rutón.
Pilotando aviones militares
sería un gran orgullo para mí,
y descargando cosas desde el ares.
Me dieron una tarta para mí,
Fui con amigos por ahí de bares,
cantaron una canción para mí.

Por Pablo Ruiz Daffunchio, 1ºESO-C

En el campo encontré una flor marchita

que de tanto calor sin más se seca

cuando el agua del pozo salió deprisa

y el prado cubrió llenando la presa.

Sale el sol en la mañana fresquita

y las nubes del cielo se ven  cerca

al atardecer el sol debilita

la luz que nos calienta desfallezca

Que suerte tener el agua tan cerca

parecían decir las flores frescas

llenando el suelo de calor y fuerza

la vida en la pradera es perfecta

los animales y las plantas sueñan

y con la alegría que les afecta